Nuestra
historia
Un emprendimiento familiar que nació de una amistad, unas máquinas de coser y las ganas de crear oportunidades sin irse del pueblo.
- 2018
Una voluntaria y dos alumnos
Lobitos es un pequeño pueblo de pescadores con una vibrante comunidad de voluntarios y surfistas. En 2018, Tiíta llegó como voluntaria y enseñó inglés a dos jóvenes del pueblo, Kevyn e Ivan.

- 2022
El primer poncho
Kevyn e Ivan empezaron a hacer ponchos de surf para pagar sus estudios, y sus abuelas Mery e Irma los cosen en casa. Tiíta se sumó con las fotos y el marketing.

- Desde entonces
Crecer juntos
Con los retazos de tela hicimos accesorios, fuimos a ferias y recibimos los primeros pedidos de negocios, con la ayuda de voluntarios de todo el mundo.

- Lo que viene
Lo que soñamos
Más gente del pueblo en el taller, materiales más sostenibles y, algún día, un espacio propio en Lobitos donde conocer a quienes cosen tu poncho.





